Bajo el liderazgo de Alfonso de Angoitia Noriega, copresidente ejecutivo de Grupo Televisa desde 2018, la compañía mexicana ha emprendido una transformación estratégica para concentrar sus recursos en el negocio de telecomunicaciones y reorganizar activos considerados no estratégicos.
Hace más de dos años, Televisa inició la separación de operaciones como el Club América, el Estadio Azteca, los negocios de juegos y sorteos y sus publicaciones editoriales.
De Angoitia explicó que la estrategia busca otorgar mayor autonomía a estas unidades para facilitar su desarrollo, mientras el grupo enfoca sus inversiones en conectividad y televisión de paga.
La pandemia de 2020 aceleró esta reconfiguración corporativa. En ese periodo, el segmento denominado “Otros negocios” registró una caída de 47.9% en sus ingresos, lo que reforzó la necesidad de revisar la estructura del portafolio.
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Ante las dificultades para concretar la venta de algunos activos, Televisa los concentró en Ollamani, empresa que comenzó a cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores en febrero de 2024.
Durante su primer año de operaciones, Ollamani reportó una disminución de 21.1% en ingresos y un retroceso de 95.7% en beneficios.
Sin embargo, la compañía también avanzó en proyectos de inversión, como el financiamiento de 2,100 millones de pesos otorgado por Banorte para la remodelación del Estadio Azteca.
En paralelo, Televisa fortaleció su estrategia en telecomunicaciones mediante Izzi y Sky.
Ante el crecimiento de las plataformas de streaming, el grupo integró ambas operaciones y adquirió la participación de AT&T en Sky.
Con esta reorganización, Alfonso de Angoitia y Bernardo Gómez han orientado la estrategia corporativa hacia la consolidación de los servicios de conectividad y televisión de paga, mientras las operaciones deportivas, inmobiliarias, editoriales y de entretenimiento avanzan bajo una estructura empresarial independiente.

